miércoles, 26 de marzo de 2014

GENEALOGÍA DOCENTE

                                                                       "Y yo me iré
                                                                                                                y se quedarán los pájaros cantando"
                                                                                                                           JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

           La semana pasada una compañera me envió un mensaje para decirme que se había encontrado por la calle a una antigua alumna nuestra que le dijo que estudió Filología porque le gustaba mucho la forma en la que yo le había dado clase.
          Conozco a muchos profesores y sé que las motivaciones para convertirse en docente son muchas y muy variadas. En mi caso es bien fácil. Yo soy profesor gracias a Luis Ríos, que durante cuatro años en sus clases (y durante veinte fuera de ellas) me enseñó casi todas las cosas importantes que uno no puede aprender por sí mismo; y no estoy hablando, como se podría pensar equivocadamente de conocimientos lingüísticos y literarios (aunque, por supuesto, también de éstos). De todo su magisterio, de su persona extraordinaria y de sus habilidades excepcionales hablaré seguramente en alguna novela que tengo pendiente de escribir (y que seguro que muchos de sus alumnos hemos pensado en hacer).
          Luis se hizo profesor por las emociones que le transmitió, entre otros, su maestro Miguel Delibes, así que de alguna manera me siento muy vinculado al escritor vallisoletano que unió como pocos su brillante trayectoria literaria con una vida ejemplar. Probablemente Delibes podría habernos dicho (quizá lo haya hecho en alguno de sus escritos) quién influyó en él decisivamente y así crear una cadena que llegaría, pienso yo, a la cuna del conocimiento; pero esa cadena, que seguro existió, está fuera del alcance de mis capacidades, como tantas otras cosas.
          No sé si mi alumna sabe (es posible que sí, porque de vez en cuando lo digo en alguna de mis clases) el parentesco intelectual que la une a Luis Ríos o a Delibes; más difícil es que yo llegue a saber si ella a su vez tendrá alguien que siga sus pasos, alguien que nunca sabrá probablemente que yo existo o existí, ni falta que hace.

         De esta manera algo de nosotros va quedando, algo inmaterial, algo que es más profundo e importante que una herencia física; un no sé qué, que diría el padre Feijoo, que hoy me hace sonreír y alegrarme de que algo, por poco que sea, habré hecho bien.